La recepción decide si los 350$ del asesor valieron la pena
Que un asesor de viaje te cobre 350 dólares por organizar el viaje ya no es raro. La novedad es que el hotel, sin quererlo, se ha convertido en el juez de esa factura. Como cuenta Hospitality Net, el momento de la verdad no está en el itinerario, sino en la recepción. Si el huésped llega y el recepcionista no sabe nada de sus reservas, de sus preferencias o del motivo del viaje, los 350 dólares se esfuman.
Aquí es donde los hoteles tienen una oportunidad que pocos están aprovechando. El asesor ya hizo el trabajo de vender la experiencia. El front desk solo tiene que rematarla: reconocer al cliente, tener la habitación lista, un detalle por una ocasión especial. Eso convierte un gasto en una inversión. Y quien lo hace bien, se lleva al cliente para siempre.
Mi lectura: en vez de ver al asesor como un intermediario que se queda con la comisión, los hoteles deberían tratarlo como un aliado que les trae al huésped ya convencido. El que entienda esto, va a cobrar más por su habitación y a ganarse la fidelidad de quien paga por una experiencia cuidada.
Preguntas rápidas
¿Por qué el front desk decide si el asesor de viaje valió la pena?
¿Cuánto cobra un asesor de viaje por planear un viaje?
¿Cómo puede el hotel ayudar a que la tarifa del asesor parezca justa?
¿Qué pasa si el hotel ignora al asesor de viaje?
¿Qué gana el hotel si colabora con el asesor de viaje?
¿Te ha sido útil este artículo?
El brief diario
Notitur en tu Inbox
Un brief afilado del sector viajes al día. Gratis.
Contenido editorial de Notitur. Puede contener errores. Verifica lo importante con la fuente original.
Este artículo puede mencionar productos, empresas o servicios de terceros con fines informativos. Notitur no los respalda ni responde por ellos ni por lo que ofrezcan. Contenido editorial curado por el equipo de Notitur.