Cómo el lujo fabrica deseo con listas de espera
Hermès no tiene un problema de producción, tiene una estrategia. Rolex podría fabricar más submariners y no lo hace. Amex Centurion no se compra, se invita. Ese es el resumen del análisis que ha publicado Hospitality Net sobre la psicología de la escasez en marcas de lujo: el deseo no se genera con marketing, se genera quitando acceso.
Los tres casos comparten el mismo mecanismo:
- Listas de espera artificiales que convierten la compra en un privilegio negociado.
- Producción contenida para que el producto nunca esté disponible del todo.
- Aversión a la pérdida activada: si no lo compras ahora, no sabes cuándo volverás a poder hacerlo.
Trasladado a nuestro negocio, la pregunta no es si tu hotel debería cerrar habitaciones para inflar la demanda. La pregunta es si tu revenue management sabe usar la fricción como palanca o solo como descuento. Yo aquí veo un hueco enorme: suites con acceso por invitación, experiencias con cupo real, upgrades que no se pueden comprar con dinero. Esa escasez bien diseñada sube el ADR sin quemar el canal.
Ojo con el atajo fácil. Escasez sin producto detrás es marketing vacío.
Preguntas rápidas
¿Qué marcas de lujo usa el análisis como ejemplo?
¿En qué consiste la psicología de la escasez aplicada al lujo?
¿Puede un hotel de lujo aplicar esta táctica sin parecer pretencioso?
¿Qué gana un hotel con limitar el inventario disponible?
¿Cómo se conecta esto con el revenue management?
¿Te ha sido útil este artículo?
El brief diario
Notitur en tu Inbox
Un brief afilado del sector viajes al día. Gratis.
Contenido editorial de Notitur. Puede contener errores. Verifica lo importante con la fuente original.
Este artículo puede mencionar productos, empresas o servicios de terceros con fines informativos. Notitur no los respalda ni responde por ellos ni por lo que ofrezcan. Contenido editorial curado por el equipo de Notitur.